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DEBERES Y DERECHOS

Tanto comisionistas como comitentes poseen deberes y derechos como por ejemplo el derecho del consignatario a que se le reembolsen los anticipos y gastos; en algunas ocasiones, especialmente cuando se trata de comisionistas en granos es costumbre que el consignatario anticipe fondos al consignador antes que el producto se venda. Y en casi todas las consignaciones el consignatario paga cuanto menos algunos gastos y el acarreo.

El derecho a remuneración; los comerciantes comisionistas reciben usualmente como compensación un porcentaje del importa bruto de la venta.

El derecho a garantizar la mercancía; a hacer las ventas, el consignatario tiene autorización para dar las garantías usuales; y a conceder créditos; si es una costumbre del negocio vender a crédito, y si el consignador no se lo ha prohibido. Pero este está obligado a cuidar los bienes del consignador tan bien como los suyos propios; ser prudente al conceder créditos y diligentes al efectuar los cobros.

Mantener los bienes del consignador separados de los del mismo, en informar sobre las ventas realizadas y hacer las liquidaciones de acuerdo con las condiciones de consignación convenidas.

De igual forma el comitente tiene derecho a todas las economías que consiga el comisionista en los negocios que haga por cuenta ajena y tiene derecho a recibir pago en caso que se evacue la negociación y a recibir pagos de intereses sobre las sumas retenidas indebidamente, y posee la facultad de revocar en cualquier estado del negocio la comisión.

Las relaciones entre el consignador y el consignatario, se deberán regir de acuerdo a las estipulaciones que contenga el contrato que hayan suscrito, en dicho contrato deberá indicar las comisiones pactadas, las condiciones en que deben efectuarse las ventas, la responsabilidad sobre los créditos otorgados, y quien asumirá los gastos en que se incurrirá. Fuera de la comisión prometida el comisionista no tiene derecho a obtener del negocio ningún otro tipo de lucro debiendo restituir al consignador cualquier provecho directo o indirecto, que hubiese obtenido en el desempeño de su mandato. View full article »

 Esta se utiliza y es beneficiosa para ambas partes ya que el consignador puede aumentar su volumen de ventas sin necesidad de hacer grandes inversiones de capital y se evita además los altos costos de infraestructura, planta física, alquileres, nomina, publicidad, entre otros; Que le implicaría a la construcción de una agencia o sucursal y el riesgo financiero que ello implica por razones crediticias, al introducir el producto al mercado. 

Desde el punto de vista del consignatario las consignaciones son preferibles a las comprar por las fluctuaciones del mercado, y debido al peligro de inmovilizar una parte del capital y mercancía invendible.

La mercancía en consignación es el traspaso de la posición de mercancías de su dueño, llamado consignador, a otra persona llamada consignatario, que se convierte en un agente de aquel a los fines de vender la mercancía, y obtener mayores utilidades tanto en su plaza como fuera de ella; sin tener que establecer agencias o sucursales, enviando la mercancía a terceras personas para que ellas las vendan en su nombre y representación; sin perder la propiedad de la misma, es decir la consignación no es una venta, sino una delegación de facultad de venta.